Tres
Me puse color en mis ojitos el día domingo. Creo que merecía sentirme así de bonita y recordar que quizá no soy tristeza.
El año pasado nos embarcamos en el viaje más desafiante de nuestras vidas. Yo no podía concebir de forma “natural”, espontánea y tuvimos que recurrir a la ciencia amiga para poder hacer realidad un deseo que solo crecía en nuestros corazones: heredar genéticamente a un ser humano nuevo nuestro ADN.
Y así fue, iniciamos con muchos exámenes de rutina, exámenes invasivos y no taaaan invasivos. Casi casi me sentí carnada para el propio Drácula.
En noviembre se puso buena la cosa, comenzaron los pinchazos para la estimulación hormonal y como resultado de todo el dolor, la incomodidad, la frustración, el miedo… dieron fruto a 3 pequeñitos embriones. Treeeees, yo estaba feliz. Saltando en un pie, tres es lo más lejos que había llegado, tres sueños, tres posibilidades, tres microscópicas células que me hicieron emocionar, llorar y soñar un vida enterita. Tres!
Luego de eso la parte más difícil a mi parecer: preparar todo para que esté listo, la casita lista para futuro bebé.
Y así en febrero fue la primera transferencia…pasaron los días, después hora de hacer el beta. Pum! Negativo
Pero estaba bien.
Estábamos tristes si, pero aún teníamos un respaldo de 2. Respiré y continué.
Luego un bloqueo hormonal de 3 meses, qué cosa más difícil. Noches de insomnio, sudor, dolores de cabeza, emocionalmente inestable, pero era lo que tenía que hacer.
En septiembre fue la segunda transferencia… pasaron los días y un positivo medio débil y que a final no avanzó. Aquí ya tenía mucho miedo. Demasiado. Tristeza profunda y un sentimiento de no ser suficiente.
Respiré y seguí, continué.
Con miedo llegó noviembre, que miedo taaaan grande.
Mi última chance, mi último intento, aferrarme a ese sueño que parece tan lejano, tan difícil, tan imposible. Pero estaba dispuesta, nadie absolutamente nadie me dijo que este camino sería fácil.
En noviembre fue una transferencia linda, llena de emoción, lágrimas, con fe y esperanza.
Pasaron los días, son 12 interminables días que se tiene que esperar. Qué días!!!!
Hasta que llegó el día de hacer beta y … negativo.
Ufffff!!!!! Caí
Caí y dolió tanto
Caí y caí en cuenta que estaba en cero nuevamente.
El dolor fue tan grande, yo sentía un vacío tan grande tan asustador. Sé que nunca fue físico un embarazo, ni una nueva vida creciendo.
Lo sé.
Pero sentí como si hubiera perdido todo, en mi cabeza estaba pasando por un duelo de un ser que nunca se llegó a formar y dolía tanto tanto.
Los siguientes días fueron duros porque yo había puesto toda mis fuerzas y energías en ese año y cuatro meses y luego de que todo acabó ya no sabía qué hacer, ya no tenía en qué pensar, ya no había razón de hacer las cosas.
En esos días sentí que todo fue en vano, las idas a São Paulo, los remedios, el dolor, las lágrimas, mis fuerzas, todo todo fue en vano. Y lloré, lloré mucho. Lloré hasta quedar dormida, yo estaba completamente desconsolada llorando una vida que solo existía en mi cabeza y en mi corazón.
Hoy después de algunas semanas estoy volviendo a reencontrarme después de esa tristeza que sentí, que me invadió.
Y nada, el domingo vi esa caja de maquillaje que tengo y que la había dejado un poco abandonada, me maquillé y saqué esa y otras fotos.
Es bueno reconocerme en una foto, recordar quién soy, pero mejor es poder saber lo que no soy y yo no soy esa tristeza, no soy lágrimas ni llanto. Me permití sentir, si. Pero sé que solo es por un tiempo, que es momentáneo, sé que soy fuerte y haciendo una retrospectiva de estos meses que viví, me di cuenta que si puedo, que he aprendido muchísimo de este camino, que no estoy en cero como cuando inicié, ahora tengo un diagnóstico, sé a qué me enfrento y cómo será el procesó nuevamente.
El año pasado imaginé que por estos meses yo estaría con una panza de embarazada o con un bebé en brazos, pero no. La vida tiene otros planes para mi y Dios siempre sabe lo que hace y en los tiempos que hace.
Mi sueño aún sigue, en el fondo de mi corazoncito está.
Solo estoy dándome un pequeño y merecido descanso para poder recargar energías y continuar con esa batalla.
Solo eso amigos,
los tqm
Pd: si desean preguntarme algo con respecto a mi enfermedad o al tratamiento no duden en hacerlo, pongan a prueba el master que hice sobre el tema

Comentarios
Publicar un comentario