Tres
Me puse color en mis ojitos el día domingo. Creo que merecía sentirme así de bonita y recordar que quizá no soy tristeza. El año pasado nos embarcamos en el viaje más desafiante de nuestras vidas. Yo no podía concebir de forma “natural”, espontánea y tuvimos que recurrir a la ciencia amiga para poder hacer realidad un deseo que solo crecía en nuestros corazones: heredar genéticamente a un ser humano nuevo nuestro ADN. Y así fue, iniciamos con muchos exámenes de rutina, exámenes invasivos y no taaaan invasivos. Casi casi me sentí carnada para el propio Drácula. En noviembre se puso buena la cosa, comenzaron los pinchazos para la estimulación hormonal y como resultado de todo el dolor, la incomodidad, la frustración, el miedo… dieron fruto a 3 pequeñitos embriones. Treeeees, yo estaba feliz. Saltando en un pie, tres es lo más lejos que había llegado, tres sueños, tres posibilidades, tres microscópicas células que me hicieron emocionar, llorar y soñar un vida enterita. Tres! Luego d...